Este es el estilo de terapia más común, donde la persona puede encontrar un espacio seguro en el que comenzar a solucionar aquellos conflictos personales de la mano de profesionales que se encargarán de acogerle y acompañarle durante su proceso. Este estilo de terapia es idóneo para encontrar con mayor facilidad ese vínculo entre paciente-terapeuta fundamental para que la persona pueda avanzar en su trabajo personal.

  • Primeras sesiones: Aquí tendrás un primer contacto con el terapeuta, en el cual se hablará del motivo de consulta de una forma respetuosa y acogedora, de modo que la persona pueda establecer sus propios objetivos de terapia y pueda empezar a comprobar si hay sintonía con el terapeuta.
  • ¿Cómo sería una sesión terapéutica? En nuestro estilo de terapia, el paciente decide qué quiere trabajar en cada sesión y el terapeuta se encarga de acompañarle y proponerle ejercicios que le faciliten la toma de conciencia, conexión y expresión durante la sesión. La sesión es del paciente y él decide qué quiere hacer en ella, puede rechazar las propuestas hasta encontrar la que al paciente le parezca adecuada, ya que el terapeuta se adaptará a las necesidades de la persona. En las sesiones le damos mucha importancia al cierre, es decir, buscamos que la persona se vaya estable y cerrado emocionalmente, por eso el paciente no ha de irse en mitad de una sesión, puesto que eso no sería protector para la persona.
  • Duración: No existe una duración predeterminada en la terapia, ésta irá en función de la consecución de su autonomía y los objetivos que el paciente haya establecido.

Profesionales: Ángeles Álvarez, Álvaro Andani, y Lucrecia García-Atance.